Consejo de Fútbol: ¿Culpables o inocentes?

Boca Juniors, uno de los equipos más grandes de América y porque no también del mundo. Sus colores son conocidos en todas las latitudes y ha forjado su historia ganándoles a potencias como el Real Madrid y el Milan. Pero hoy por hoy su identidad ha sido cuestionada no solo por lo que se ve del equipo en la cancha, sino también porque desde su dirigencia han mostrado desmanejos que se han reflejado en el andar del equipo.

Pero hagamos un poquito de historia, esto comenzó cuando hubo cambio de autoridades directivas en el Club, allá por diciembre de 2019. La dupla ganadora fue la de Jorge Ameal y Mario Pergolini (famoso empresario multimedios, conductor televisivo y radial). Ellos arrasaron en las elecciones gracias a que tenían un arma secreta en sus filas, Juan Román Riquelme. El ídolo del club se sumó como candidato a vicepresidente segundo en la lista y para el hincha no hubo dudas, Riquelme debía manejar los destinos del club de la ribera.

Riquelme junto Bataglia, Ameal y Pergolini festejando el triunfo en las elecciones

A partir de allí se instauro lo que paso a conocerse como el Consejo de Fútbol, un cuerpo colegiado cuya cabeza es Juan Román Riquelme y que está integrado por viejas glorias del club que fueron compañeros de Román en su época de mayor esplendor. Entre otros se encuentran el “Patrón” Jorge Bermúdez, Marcelo Delgado y Raúl Cascini. Ellos fueron los encargados de traer al técnico, delinear incorporaciones y salidas de jugadores. Cumplen una función de un mánager pero como un cuerpo colegiado.

Hasta acá todo iría por los carriles normales del funcionamiento de cualquier club, pero Boca Juniors no es cualquier club, cada cosa que pasa en su día a día es maximizado por todos los medios. Y a Boca le están pasando cosas, se nota en el equipo, se nota en su dirigencia. Desde que el Consejo de Fútbol asumió ha tenido que atravesar diversas tormentas. Algunas potenciadas por la pandemia de Covid, como renovar el contrato de jugadores significativos cuyo vínculo vencía a mitad de 2020, como fue el caso de Zárate o Tevez.

Cascini, Bermúdez y Delgado integrantes del Consejo de Fútbol

LAS POLÉMICAS:

Aquí vino el primer escándalo, ya que desde el Consejo de Futbol trataron de “ex jugador” a Carlos Tevez, opinando que estaba más cerca del retiro que de seguir jugando. Y si bien el 10 de Boca terminó renovando su vínculo, la relación no quedó igual. Carlos Tevez se sintió ninguneado y poco valorado. A partir de ese momento, sucedieron una serie de manejos pocos felices de la dirigencia que impactaron en el funcionamiento del equipo, como el caso del apartamiento del equipo de la primer incorporación que realizo Riquelme, Pol Fernández. Se lo marginó al no querer renovar el préstamo y exigir que se adquiera su ficha. Ahora bien, se puede decir que el Consejo actúa en lo que cree mejor para el club, pero son las formas lo que están resintiendo al equipo.

Lo mismo sucedió con Buffarini cuando se dio a conocer un comunicado en que prácticamente se expusó al jugador por no querer renovar el vínculo con el Boca, si bien no se lo marginó de la plantilla, dejó de ser titular indiscutido para ser usado como tercer o cuarta alternativa. Tan es así que Russo tuvo que improvisar con Capaldo en la posición de Buffarini ya que no le sobran jugadores en el puesto (dejó ir a Weigandt a préstamo y Jara es otro que no va a renovar). Estos destratos hicieron que hubiera una cumbre entre el Consejo y el plantel profesional para intentar cambiar los modos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ante esos atropellos, el nivel futbolístico de Boca Juniors descendió rápidamente, el técnico se encontró con que fecha a fecha había jugadores que no podía utilizar, no por sus condiciones futbolísticas o físicas, sino por sus situaciones contractuales. Una de las cosas que más se le critica a Boca es precisamente su falta de constancia en las alineaciones. La pregunta es cuanto influye el Consejo de Fútbol en el armado del equipo. No estoy diciendo que Riquelme arme el 11 titular, sino que ante lo dicho jugadores que de titulares pasan a borrados o préstamos impensados. El último caso es el de “Wanchope” Ábila, que es el delantero con mayor porcentaje de gol en el equipo, está sintiendo la falta de un nueve goleador, ahora cedido a la MLS.

LAS INCORPORACIONES:

Jugadores que no eran tenidos en cuenta de repente aparecen en la alineación titular, como vimos con Almendra que estuvo más de un año y medio sin jugar, y en conflicto con el consejo. Una de las cosas que más se le puede criticar al consejo ha sido su política de incorporaciones. Desde su llegada al club, el incorporaron a Guillermo “Pol” Fernández, el arquero Javier García, el colombiano Edwin Cardona, el defensor central Carlos Zambrano, el volante Diego “Pulpo” González y Marcos Rojo. Solo 6 incorporaciones en 3 mercados de pases es muy poco para un club como Boca Juniors.

Vamos a ir parte por parte para desmenuzar estas incorporaciones. Pol Fernández, como ya dijimos primera incorporación y primer escándalo. El jugador se había convertido en pieza clave del Boca Campeón 2019/2020, para luego ser echado por los mismos que lo trajeron. La incorporación de Javier García como tercer arquero fue inentendible, teniendo por delante en el equipo a dos arqueros de selección como Andrada y Rossi. Zambrano ha alternado juegos como titular y suplente, aunque su incorporación, como también la de Marcos Rojo, parece poco feliz teniendo en cuenta primero que tenían la zaga de defensores menos goleada (Izquierdoz y López) y desarmarla es una idea poco inteligente. Además por la larga inactividad de Marcos Rojo que arrastra innumerables lesiones a raíz de no jugar en el Manchester United. Por otro lado poco hemos visto del “Pulpo” González, jugador proclive a las lesiones.

La única buena incorporación fue la de Edwin Cardona que se ha convertido en pieza fundamental del equipo e incluso en su salvador a través de su pegada y su precisión al ejecutar tiros libres. Creo que este es por el momento el único acierto del Consejo de Fútbol, que a pesar de que el técnico Russo no lo quería, ya que no juega con enganche en sus sistemas de juego, la presión de Riquelme y compañía hicieron que el colombiano encontrará su lugar en el primer equipo. Tal vez por el paladar del consejo, el futbolista cafetero es el que mejor refleja la idea futbolística que quiere plasmar Riquelme en el equipo.

Edwin Cardona el alma de este Boca Juniors

 

¿CULPABLES O INOCENTES?

Más allá de las polémicas creo fervientemente que el Consejo de Fútbol y Juan Román Riquelme han sufrido las consecuencias de su inexperiencia en el armado y manejo de un plantel profesional. No es lo mismo ser alumno que maestro, decía un viejo profesor mío en la facultad, y por ahora el pase de jugador a dirigente le está costando más de lo que creía al último ídolo del club. En este juego hermoso que es el fútbol no hay lugar para egos desmedidos ni para comparaciones odiosas.

Como jugador, el “Torero” ha demostrado que su magia es indescriptible, que es capaz de desairar rivales en un segundo. Que maneja los tiempos como ninguno, el hincha de Boca tal vez este pidiendo demasiado, pero quiere ver al mismo Riquelme que veía dentro de la línea de cal, ahora en un escritorio y que la alegría vuelva al conjunto Xeneixe. Riquelme todavía está a tiempo de dar vuelta la opinión pública, el hincha sigue confiando en el pero deberá mejorar su política de incorporaciones y sus manejos internos con el plantel profesional.

Leonardo Agüero para Fanonesport.com podés seguirme en @leonardo.aguero

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