Hazard rescata un punto en Stamford Bridge.

El Chelsea recibía la visita del Wolverhampton con la firme intención de lograr los tres puntos y seguir en la lucha por la tan anhelada tercera plaza de la Premier League.

Los dirigidos por Maurizio Sarri, fiel al estilo del italiano, quisieron imponer condiciones desde el primer minuto y se hicieron dueños de la posesión del esférico, como ya nos tienen acostumbrados esta temporada. Sin embargo se encontraron con un gran planteamiento del entrenador portugués Nuno Espirito Santo, que propuso una zaga de 3 en el fondo con líneas muy juntas y juego directo, cediéndole toda la responsabilidad a un Chelsea que no supo cómo desatar el nudo táctico que propuso el Wolverhampton, que cumple una gran campaña esta temporada.

El primer tiempo transcurrió sin ningún sobresalto, con un Chelsea paseando el balón de un costado a otro sin la profundidad necesaria como para lastimar al rival y con un Wolverhampton que cumplía a cabalidad su plan de contrarrestar el poderío ofensivo de los “Blues”, pero sin la contundencia en los contragolpes como para lastimarlos.

El segundo tiempo pintaba por el mismo estilo que transcurrió la etapa inicial, pero a los 56 minutos de juego el Mexicano Raúl Jiménez se escapó desde la mitad del terreno y combinó con Diogo Jota, que lo dejó frente al arco para que definiera con suspenso y diera el gran golpe en Stamford Bridge. El plan le salía perfecto a los Wolves que más que nunca iban a defender la ventaja lograda. Por su parte al Chelsea le tomó tiempo reaccionar al golpe propinado por la visita y a pesar del ingreso del extremo Hudson-Odoi (61) y del brasileño Willian (72), no contaba con la claridad necesaria como crear peligro de cara a gol, apenas un par de remates de larga distancia de Higuain y del ya mencionado Willian los cuales el portero Rui Patricio resolvió de excelente manera.

Todo indicaba que la visita se llevaría el botín de Londres, pero ya sobre el tiempo añadido y con un remate a la base del poste de la mano izquierda del portero portugués, Eden Hazard (quien más sino él) salvó los muebles de un Chelsea que a pesar de tener el 65% de posesión se viò superado por el planteamiento rival y nunca supo cómo crear verdadero peligro en área del Wolverhampton. Un punto para cada uno que deja con mal sabor de boca a la hinchada local, que esperaba mucho más de su equipo.

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