La eterna maldición del Benfica en Europa

El conjunto lisboeta padece un extraño suceso desde décadas atrás que lo ha llevado a perder finales continentales de forma insólita.

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El mundo es una paradoja constante donde a diario vemos, escuchamos y hasta presenciamos hechos que parecen carecer de toda lógica.

Científicamente hablando, todo hecho es perfectamente comprobable, basta con indagar las causas y la respuesta aparecerá. Sin embargo, hay casos que requieren de algo más que lógica o comprobación científica, se salen de lo normal y llaman la atención exponencialmente.

Las ‘maldiciones’, ‘embrujos’, cábalas, son bastantes frecuentes en el mundo de los deportes. En mi opinión, son muestras de inseguridad, pero respetable para cada persona por la forma en que sobrelleva la presión y ansiedad.

Entre los casos más conocidos en diversas disciplinas encontramos la ‘maldición’ del garabato, que afectó al América de Cali por 31 años, hasta que Ochoa Uribe le devolvió la gloria al rojo caleño.

Viendo los vídeos de la época dorada del ‘diablo’ Americanista encontré registros valiosos de como el conjunto escarlata dominó el fútbol de su país.

No creo en brujas, pero la maldición del garabato, del ‘pupas’, la del ‘bambino’ y la de Bela Guttmann son evidencia clara de que las hay, las hay»

La ‘maldición’ del ‘pupas’ sigue vigente, el conjunto colchonero del Atlético de Madrid ha vivido varios revés, siendo el primero ante el Bayern Munich en la final de la Copa de Europa de 1974 y los dos más recientes frente a su eterno rival, el Real Madrid lo derrotó en 2014 y 2016 en la final de la UEFA Champions League.

La ‘maldición’ del bambino es tal vez una de las más conocidas y antiguas del deporte. En 1919 el propietario de los Boston Red Sox decidió vender a su estrella ‘Babe’ Ruth a los New York Yankees, algo que no le gustó al pelotero lanzando una frase que a día de hoy es recordada: «mientras jueguen en Fenway Park no ganarán una serie mundial». La mala racha de los medias rojas pareció eterna hasta que en 2004 lograron alzarse con un nuevo anillo de campeón.

Llegamos al caso más particular de todos, uno que permanece vigente y afecta a una institución reconocida en el fútbol europeo: ‘la maldición de guttmann’. Este hecho llamó especialmente mi atención puesto que la forma insólita en cómo los lusos siguen perdiendo finales. Una maldición bastante poderosa sin duda alguna.

Pero pasemos a los hechos con datos relevantes, para así darnos cuenta del ‘embrujo’ fuerte de Guttmann. El Benfica de Portugal es uno de los clubes más importantes de Europa, cuenta en sus vitrinas con innumerables títulos a nivel local, 36 Ligas y 26 Copas de Portugal lo avalan como el glorioso luso.

A nivel internacional vivió su época dorada en los años 60, cuando logró acabar con la hegemonía del Real Madrid en la Copa de Europa. El equipo blanco venía de conseguir el hasta ahora registro único de cinco trofeos al hilo, pero la escuadra lisboeta dirigida por el húngaro Bela Guttmann conquistó los títulos de las temporadas 1960-1961 y la 1961-1962. Un hecho irrepetible en la historia del club.

Luego de su éxito, Guttmann reclamó lo que por derecho cualquier estratega habría hecho, pedir un aumento de sueldo. La dirigencia lusa le negó su pedido y el entrenador húngaro no lo tomó muy bien. De hecho, al despedirse del club en 1962 lanzó una frase que ha calado por décadas en las entrañas del aficionado del glorioso Benfica: «Sin mí, el Benfica no ganará una copa internacional en 100 años».

Sin mí, el Benfica no ganará una copa internacional en 100 años» Bela Guttmann

Y vaya que se ha cumplido su profesia como si del mismo Nostradamus se tratara. Desde aquella conquista en 1962, las ‘águilas’ no han vuelto a levantar un trofeo internacional, sumado al hecho que poseen el registro de 8 finales continentales perdidas.

El fracaso en finales

La mala racha fue inmediata. Al siguiente año de la partida de Guttmann, el Benfica perdía la primera de 8 finales. Caía en Wembley 2-1 ante el Milan en la Copa de Europa. Dos años más tarde, su verdugo sería el Inter de Milan en el Giuseppe Meazza.

Para cerrar la década de los años 60, el glorioso sufría otro duro golpe en la Copa de Europa del 1967-1968 propinado por el Manchester United que lo vencía por 4-1.

Pasaron casi dos décadas, y en los años 80 Benfica volvía a intentar romper el maleficio, esta vez en la Copa UEFA, sin embargo el Anderlecht le arrebataba la gloria en el año 1983. Y como si fuera poco, perdía las finales europeas ante el PSV Eindhoven (1988) y ante el Milan (1990).

Aquella final en el año 1990 perdida ante el Milan fue la última en muchos años, hasta que en la temporada 2012-2013 enfrentaba al Chelsea en Amsterdam. Los lisboetas se adelantaban en el marcador, pero veían como los ‘blues’ le remontaban con un gol ‘in extremis’ en el minuto 93.

Las ‘águilas’ tendrían la oportunidad de revancha un año después en Turín ante el Sevilla. Nunca han estado tan cerca de romper la maldición húngara, fue un partido entretenido que tuvo que definirse con cobros desde el punto de penal. Ahí el glorioso luso caía 4-2 en la tanda y sufría su octava derrota en finales continentales.

La superstición ha llegado a tal punto que los directivos del Benfica llegaron a levantar una estatua de Bela Guttmann en el estadio Da Luz para intentar romper la maldición.

Ya transcurridos 57 años desde que Gutmann lanzara su mítica frase, le queda al Benfica persevar en su hambre de gloria europea, o esperar pacientemente los 43 años que le restan al maleficio.

¿La racha llegará a los 100 años?

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